Recuerdo los tiempos en que Rajoy trataba de ser un Ultrasur parlamentario. Qué no habrá hecho este hombre para ser presidente del Gobierno. Aconsejado por sus modistos electorales, se calzaba las botas de caña alta y su bomber de chaqueta cruzada y corbata a juego para subir a las gradas del hemiciclo presto a armar bronca, a dejarse la garganta y los modales de buen chico de familia conservadora.
No sean caraduras: lo que nos piden no es paciencia, es resignación cristiana
Jueves, 02 de Mayo de 2013 10:34 Publicado en Opinión“El paro es la principal razón para el cambio político”. “Cuando yo gobierne, bajará el paro”. Con estas solemnes afirmaciones, en la cola del INEM, se presentaba Mariano Rajoy a las elecciones.
La última Encuesta de Población Activa ha arrojado un dato demoledor: desde que gobierna Rajoy, han desaparecido 1.175.000 puestos de trabajo, que hay que apuntar en el debe de su política de recortes a ultranza, cuyo poder destructivo sobre el empleo se ha visto amplificado por la catastrófica reforma laboral vigente desde febrero de 2012.
Las últimas noticias sobre la economía española y la reacción del gobierno ante las protestas ciudadanas marcan a mi juicio un punto definitivo de no retorno.
Cuando ganó las últimas elecciones generales, Rajoy debió de pensar que la mayoría absoluta era un cheque en blanco para hacer durante cuatro años lo que le diera la gana. Y desde entonces se ha pasado por el forro, una tras otra, todas sus promesas:
Resulta inexplicable que con seis millones doscientos mil parados no haya una revolución social. Claro que ¿con una revolución social dejaría de haberlos? Probablemente no, en sus primeros tiempos, pero al menos estaríamos en una nueva vía de intentarlo
¿Es democracia aprobar una ley importante con los votos de un solo partido aunque tenga la mayoría absoluta con un 44% y en contra de todos, absolutamente todos, los demás partidos y de la insólita iniciativa popular de un millón y medio de ciudadanos que presentan y exigen una ley que atienda las demandas sociales?
Estamos ya hasta la coronilla de soportar las campañas mediáticas teledirigidas desde Génova 13. Sí, hasta la coronilla.
En mi hambre mando yo, dejó escrito José Luis Sampedro. Pues no llevaba razón: En mi hambre manda la Unión Europea. Y en la de todos los españoles.
España ya no es la que era, ni siquiera la que iba a ser. Cientos, miles, docenas de miles de chavales agarran el petate y se largan al extranjero, donde sea, cuanto más lejos mejor.
Lo que más me repugna de Rajoy y me hace despreciarle profundamente es el sufrimiento que inflige a los españoles sin la menor muestra de estar compungido. Revela una crueldad fría y suprema, sin – no se rían, por favor –
En todos los órdenes, en todos los momentos, en todas las situaciones. La historia del progreso de la humanidad es la historia de la lucha de los débiles contra la opresión de los fuertes. Por eso la ley hay que conculcarla cuando los poderosos que la han legislado abusan y reprimen lo avanzado.
Luego no digan que no se lo advertí reiteradamente: saquen su dinero del banco; como sea, pero sáquenlo. Ya nadie duda que aquí puede ocurrir lo mismo que en Chipre, y los bancos pueden despojarles del 50% de sus ahorros en cualquier tipo de depósitos o cuentas, en una clara confiscación inconstitucional.
Los neoliberales dicen ahora que un “¡partido es una institución privada!”
Lunes, 25 de Marzo de 2013 10:55 Publicado en OpiniónAlberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta de Galicia, es uno de los discípulos favoritos de Mariano Rajoy Brey. De su maestro ha aprendido Núñez Feijóo, como mínimo, el arte de tomar deliberadamente el pelo al personal o, mejor dicho, a la ciudadanía.
¿Son “tonterías”, don Mariano, las actuaciones judiciales sobre la mierda en Génova 13?
Miércoles, 13 de Marzo de 2013 09:48 Publicado en OpiniónAyer por la mañana, un día antes de que comenzara en Roma el Cónclave, el presidente del PP y del Gobierno, Mariano Rajoy Brey, vino a decir sin decirlo -aunque eludió por supuesto entrometerse en tareas propias del Espíritu Santo, naturalmente- que si él tuviera que elegir Papisa, María Dolores de Cospedal García sería su candidata preferida.
¿Cuántas dimisiones se pedirán en España al cabo del año? ¿Cuántas se materializarán? Yo creo que ni un 0,5%. ¿Por qué se piden, por vicio, por dañar al rival, por verdadero sentido de la responsabilidad crítica? Seguramente por las tres razones, de mayor a menor.
En el PP deberían haber tomado ejemplo de los venezolanos y haber embalsamado el cadáver político de Rajoy, antes de que se hubiera extendido por todo el país este hedor insoportable.
No nos tome el pelo con el déficit, señor Rajoy
Viernes, 01 de Marzo de 2013 10:07 Publicado en OpiniónRajoy ha consagrado su primer año de mandato, casi en exclusiva, a la reducción del déficit público. Al grito de “no se debe gastar lo que no se tiene”, la ha emprendido a hachazos con las grandes partidas de gasto del Estado.
La cifra mágica no es el 6,7 del déficit sino el 27 del paro
Jueves, 28 de Febrero de 2013 17:53 Publicado en OpiniónMariano Rajoy ha manejado el anuncio del déficit público del año pasado con técnicas de suspense propias de una agencia de publicidad.
Si el discurso y réplica de Rubalcaba no los hubiera pronunciado él, sino alguien menos falto de credibilidad, habría mandado a Rajoy a la lona de la dimisión. Pero se ha llegado a un punto en el devenir democrático en que la capacidad y derecho de rectificación de sus errores que Rubalcaba exigió para sí probablemente no le sea concedida por los españoles.
Mariano Rajoy es un tramposo hablando de sus dineros
Miércoles, 13 de Febrero de 2013 08:59 Publicado en OpiniónEl PP echó a la calle a Jesús Sepúlveda, quien era un probo funcionario del partido, según el ínclito Carlos Floriano. Este vocero lo defendió el otro día cual si fuera un radical sindicalista o un gato pancha arriba.
Si ya sé que rige, o al menos es una convención generalmente aceptada, la división de poderes y la presunción de que el jefe del Ejecutivo no puede suplantar a los jueces, que tienen la exclusiva sobre el terrible poder de disponer de la hacienda y la libertad de los delincuentes.

















