Julio Anguita: “Las razones de una lucha. El mensaje unitario”
Sábado, 25 de Mayo de 2013 21:57 Publicado en OpiniónEn la lucha económica, política e ideológica es fundamental e imprescindible tener un mensaje, unas razones, unos argumentos que reiterada y repetidamente manifestados producen afecciones y grados de simpatía hacía una causa.
Si admitimos el principio universal y democrático de que nadie debe ser condenado sin pruebas, rápidamente concluiremos que la prisión provisional o preventiva ha de ser un medio restrictivo y excepcional.
Dicen que a este país le hace falta un gran pacto de Estado contra el paro, y en ello, al parecer, anda el Rey, muy sensibilizado con el tema del empleo ahora que no las tiene todas consigo en lo que a mantener el suyo se refiere.
Recuerdo los tiempos en que Rajoy trataba de ser un Ultrasur parlamentario. Qué no habrá hecho este hombre para ser presidente del Gobierno. Aconsejado por sus modistos electorales, se calzaba las botas de caña alta y su bomber de chaqueta cruzada y corbata a juego para subir a las gradas del hemiciclo presto a armar bronca, a dejarse la garganta y los modales de buen chico de familia conservadora.
No sean caraduras: lo que nos piden no es paciencia, es resignación cristiana
Jueves, 02 de Mayo de 2013 10:34 Publicado en Opinión“El paro es la principal razón para el cambio político”. “Cuando yo gobierne, bajará el paro”. Con estas solemnes afirmaciones, en la cola del INEM, se presentaba Mariano Rajoy a las elecciones.
La última Encuesta de Población Activa ha arrojado un dato demoledor: desde que gobierna Rajoy, han desaparecido 1.175.000 puestos de trabajo, que hay que apuntar en el debe de su política de recortes a ultranza, cuyo poder destructivo sobre el empleo se ha visto amplificado por la catastrófica reforma laboral vigente desde febrero de 2012.
Nuestro más terrible problema actual es, en mi opinión, que media España está en guerra civil mental con la otra media, sin que de momento se nos hiele el corazón. Afortunadamente no pasa de lo ideológico y no llega a la guerra civil real de las armas.
El mal llamado banco malo no era en realidad tan malo, particularmente para sus altos ejecutivos, que en su primer mes de trabajo ganaron unos 33.000 euros cada uno. No, no has leído mal, pío lector: 33.000. Tres, tres, cero, cero, cero.
Las últimas noticias sobre la economía española y la reacción del gobierno ante las protestas ciudadanas marcan a mi juicio un punto definitivo de no retorno.
Cuando ganó las últimas elecciones generales, Rajoy debió de pensar que la mayoría absoluta era un cheque en blanco para hacer durante cuatro años lo que le diera la gana. Y desde entonces se ha pasado por el forro, una tras otra, todas sus promesas:
Resulta inexplicable que con seis millones doscientos mil parados no haya una revolución social. Claro que ¿con una revolución social dejaría de haberlos? Probablemente no, en sus primeros tiempos, pero al menos estaríamos en una nueva vía de intentarlo
Pero vamos a ver, si a usted le atracan, ¿tiene derecho a defenderse aunque le haya abierto la puerta al atracador creyendo que era el técnico del gas que venía a arreglar la caldera estropeada por los socialistas?
Llevan toda la vida recordándole al Estado que si no fuera por Cáritas a ver de qué iban a comer las miles de familias que cada día son atendidas por la organización del voluntariado católico. Pero en el momento mismo en que el Estado se ve obligado a imitar a Cáritas dando de comer a los pobres entonces se burlan de él y lo llaman de todo.
Hacerse el gilipollas es un derecho que debería ser contemplado en la carta esa de los derechos humanos. Yo me hago mucho el gilipollas, y da como una especie de vientecillo de libertad en las orejas. Además, nunca he sido demasiado listo, y hacerme el gilipollas me resulta bastante fácil.
Amical Mauthausen a Cospedal: comparar escraches con nazismo sólo se puede entender “por ignorancia o por mala fe”
Viernes, 19 de Abril de 2013 10:43 Publicado en OpiniónSupervivientes de campos de concentración nazis han pedido a la número dos del PP, María Dolores de Cospedal, que rectifique sus palabras con las que calificó las protestas antidesahucio ante las viviendas de los políticos, denominadas escraches, de “nazismo puro”.
¿Es democracia aprobar una ley importante con los votos de un solo partido aunque tenga la mayoría absoluta con un 44% y en contra de todos, absolutamente todos, los demás partidos y de la insólita iniciativa popular de un millón y medio de ciudadanos que presentan y exigen una ley que atienda las demandas sociales?
No existe espectáculo más desolador que abrir una nevera y que no haya nada dentro. ¿A cuántos españoles les ocurre eso?
Estamos ya hasta la coronilla de soportar las campañas mediáticas teledirigidas desde Génova 13. Sí, hasta la coronilla.
Un banco a punto de ser rescatado se parece a una familia a punto de ser desahuciada en que ambos han contraído una deuda que no pueden pagar. Sin embargo, mientras en el primer caso el Estado sale en auxilio del deudor cubriendo sus números rojos con dinero público y en los términos que marca la ley.
Plato 1: Uno de los más serios y graves, si no el que más, problemas actuales de España y su democracia es el prácticamente total monopolio de la derecha sobre los medios de comunicación, claramente volcados en defensa del Partido Popular.
En mi hambre mando yo, dejó escrito José Luis Sampedro. Pues no llevaba razón: En mi hambre manda la Unión Europea. Y en la de todos los españoles.
Una muy amplia cantidad de españoles leemos todos los días los periódicos o escuchamos la radio a la espera de ser informados del escándalo del día. Y los demás ciudadanos, cuando se enteran, lo consideran usual y no sorprendente.
Lo que más me repugna de Rajoy y me hace despreciarle profundamente es el sufrimiento que inflige a los españoles sin la menor muestra de estar compungido. Revela una crueldad fría y suprema, sin – no se rían, por favor –

















