May 28, 2015 Last Updated 8:50 AM, May 21, 2015

Guerra civil mental

Nuestro más terrible problema actual es, en mi opinión, que media España está en guerra civil mental con la otra media, sin que de momento se nos hiele el corazón. Afortunadamente no pasa de lo ideológico y no llega a la guerra civil real de las armas.

6.202.700

Resulta inexplicable que con seis millones doscientos mil parados no haya una revolución social. Claro que ¿con una revolución social dejaría de haberlos? Probablemente no, en sus primeros tiempos, pero al menos estaríamos en una nueva vía de intentarlo

La culpa no es de los políticos, sino de los ciudadanos. Porque lo peor de la actual situación de España radica en la impotencia de unos y la conformidad e indiferencia de otros, que son los más numerosos. Y no hay forma de convencerlos, a pesar de que también reniegan de la situación.

El estallido social

No existe espectáculo más desolador que abrir una nevera y que no haya nada dentro. ¿A cuántos españoles les ocurre eso?

Camino de la histeria

En mi hambre mando yo, dejó escrito José Luis Sampedro. Pues no llevaba razón: En mi hambre manda la Unión Europea. Y en la de todos los españoles.

Ellos se lo han buscado

Previsiblemente la más y muy trascendental consecuencia de la imputación de la Infanta Cristina es que el bipartidismo se ha acabado en España y los dos principales partidos saltarán por los aires y dejarán de gozar del apoyo de los ciudadanos por el firme enroque que ya han hecho y publicitado en defensa de la Monarquía.

En todos los órdenes, en todos los momentos, en todas las situaciones. La historia del progreso de la humanidad es la historia de la lucha de los débiles contra la opresión de los fuertes. Por eso la ley hay que conculcarla cuando los poderosos que la han legislado abusan y reprimen lo avanzado.

Estamos presos en el cepo político de la degradación, en el cepo económico de la explotación, y en el cepo social de la humillación. Más del 50% de los ciudadanos están disconformes con la situación y se mostrarían dispuestos a remozarla, bien fuese por vías pacíficas o bien por caminos violentos.

Gotas sueltas

1. ¿Aún creemos que España es una democracia, cuando, y en unos momentos tan graves, hay un Gobierno que hace lo que le da la gana sin rendir cuenta alguna? ¿La democracia consiste en andar a ostias?

Las de ayer fueron las mayores concentraciones de revolucionarios de la historia. Probablemente ni los mismos manifestantes eran conscientes. Revolucionarios que ya no confían en los partidos políticos ni en los sindicatos, que no fueron los convocantes.

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