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El sargento Jefe de la Guardia Civil lo golpeó pretendiendo que firmara la Baja Voluntaria

El sargento Jefe de la Guardia Civil lo golpeó pretendiendo que firmara la Baja Voluntaria

La Embajada de Mauritania en España se ha interesado por el caso de la denuncia interpuesta por uno de sus ciudadanos, Mohamed Lemine, que denunció haber sido agredido por miembros de la Guardia Civil de Morro Jable en Fuerteventura (Canarias) después de negarse a firmar la baja voluntaria en el hotel donde prestaba sus labores profesionales.

 

Los hechos tienen su origen el pasado 3 de febrero en Morro Jable cuando, según afirma Mohamed Lemine, miembros del instituto armado se presentan en el complejo hotelero "y tratan de obligarme para que firmara la baja voluntaria y el finiquito". Lemine también ha denunciado estos hechos ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Puerto del Rosario.

 

 

Los golpes al trabajador inmigrante continuaron posteriormente, según la denuncia, en las propias dependencias policiales, donde, además, los agentes y el sargento del puesto "me amenazaron con no renovarme la tarjeta de residencia en España si no firmaba la baja y, curiosamente, se presenta con el documento uno de los responsables del hotel", añade Lemine.

 

 

El colectivo de la Comunidad Mauritana en Canarias puso los hechos en conocimiento no sólo de la Embajada Mauritana en Madrid, sino del Consulado General en Las Palmas, "quienes se han interesado por el asunto". "Además, el embajador, Sidi Mohamed, nos ha comunicado que se ha dirigido al Ministerio de Exteriores español solicitando información sobre la brutal agresión a un compatriota por parte de la Guardia Civil", afirmó Admed Ely, presidente del citado colectivo.

 

 

Fuentes del hotel donde trabajaba Mohamed Lemine señalaron: "Nuestra actuación se ha limitado a denunciar un robo ante la autoridad competente. Ahora deben ser los jueces los que hagan su trabajo y seremos respetuosos con la decisión judicial".

 

Carta de la Embajada

 

A la atención de la Subdelegación del Gobierno de Canarias-Fuerteventura

 

Estimado señor/a:

 

Le escribo para exponerle a usted el caso de un miembro de la comunidad mauritana, quien ha sido supuestamente amenazado, humillado, maltratado y finalmente golpeado por el sargento jefe del puesto de la Guardia Civil de Morro Jable.

 

El agredido se llama Mohamed Lemine, tiene 43 años y es padre de familia. Trabajaba como ayudante de cocina en el hotel Barceló Playa Jandía desde hace varios años. Tenía un contrato de trabajo fijo y, según el testimonio de sus compañeros de trabajo, es una persona trabajadora y honesta.

 

La persona en cuestión me contó como ocurrieron los hechos según su versión. Así, la tarde del día 3 de febrero de 2010, sobre las 16.30 horas, mientras trabajaba fue llamado por el subdirector del hotel para responder de una acusación de robo de un solomillo de cerdo de la cocina. El subdirector le llevo a la garita del vigilante de seguridad y allí le estaba esperando un guardia civil. Le encerraron con él y la primera palabra que le dirigió el sargento jefe fue para acusarle de ser un ladrón. Al negar Mohamed Lemine que hubiese cometido el robo del que le acusaban le enseñaron una grabación de vídeo donde aparecía saliendo de las cocinas (su lugar de trabajo). Pero como en el vídeo no aparecía robando nada, entonces le dijeron que escondía la carne bajo la ropa. Sabiendo que lo querían cargar el asunto, quiso marcharse de la garita. En ese momento, el sargento le dio una violenta bofetada sin ninguna razón. Le dijeron que nunca volvería a trabajar en toda Canarias, que no se le va a renovar la tarjeta de residencia (El sargento tiro varias veces al suelo la tarjeta de residencia del trabajador y cada vez le ordenaba recogerla).

 

Como el trabajador no se dejó impresionar, el sargento empezó a insultarle, tratándole de "moro de mierda" y dirigiéndole otras palabras racistas.

 

El trabajador intentó salir, pero el guardia civil le agarro y empezó a propinarle una paliza. Mohamed Lemine se escapó forzando la puerta, pero no llego lejos. Fue alcanzado por otra persona que estaba fuera vestida de paisano. El sargento le tiró al suelo y le puso las esposas como a un vulgar ladrón. Durante todo el tiempo que duraron estos hechos, el subdirector del hotel se quedó fuera, vigilando. Según algunos empleados el subdirector no dejo a nadie acercarse a la zona.

 

El trabajador fue llevado por el sargento en el coche de patrulla al puesto de la guardia civil. Allí, a solas con el sargento y sangrando por la nariz, (a causa de un cabezazo que le propinó el sargento) y con todo el cuerpo dolido, Mohamed Lemine fue encerrado en los calabozos.

 

Después de un largo tiempo, el sargento lo llamo y le dijo: "Puedo denunciarte por agresión a un agente de seguridad en servicio y vas a pasar muchos años en la cárcel y lo perderás todo. Pero voy a renunciar a todo esto a condición deque firmes la baja voluntaria de tu trabajo ahora mismo". Le dijo: "Firma y puedes marcharte". Mohamed Lemine se negó de firmar. El sargento le mandó otra vez a los calabozos. Transcurridos apenas unos minutos, lo volvió a llamar y a preguntarle si iba a firmar. Ante la negativa de Lemine, el sargento le mandó una y otra vez a los calabozos. Esto duró más de cuatro horas. Más tarde el sargento lo volvió a llamar, pero esta vez no estaba solo. Se encontraba el subdirector del hotel Barceló Playa Jandía, el señor Maza. El sargento dijo: "La dirección del hotel te propone en vez de firmar tu baja voluntaria, que firmes los documentos de tu finiquito. Después puedes marcharte de aquí". A esto Mohamed Lemine contestó que si iba a firmar cualquiera documento no sería en el puesto de la Guardia Civil, sino en la oficina de recursos humanos del hotel. Mientras tanto, llegaron sus compañeros del comité de empresa de CC.OO. y, tras ellos, el abogado de oficio, quien le hizo firmar unos documentos para su libertad.

 

Estimado señor/a, el objetivo de mi carta no es solo exponerle a usted estos hechos, sino también recordarle mi última carta relativa a la actuación indebida de unos agentes del mismo puesto de la Guardia Civil en el locutorio de un súbdito mauritano en Costa Calma. Solicitamos que se investigue este caso de manera independiente y externa al puesto de la Guardia Civil de Morro Jable, y que se tomen las medidas adecuadas para preservar la quietud, la serenidad y la paz en nuestra isla.

 

Atentamente, Ahmed abdellahi Ould Ely, presidente de la comunidad mauritana de Canarias.

 

En Puerto del Rosario a 01 de marzo de 2010

Escrito por Susi

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