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Las Noticias

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Anoche, viendo el telediario de la 1ª cadena, sentí vergüenza de mi país. Cuando llegaron las noticias nacionales, la primera que dieron fue la relativa a las manifestaciones que a lo largo de todo el día se produjeron en Barcelona.

Fue la forma de dar la noticia lo que me enervó. Parece mentira que una periodista que con el gobierno del PSOE se jactaba de ser imparcial, ahora, por seguir manteniendo su puchero de alto standing, haya caído tan bajo en la escala moral. Según sus palabras, cortas, muy cortas sobre el tema, habían salido a la calle unas escasas 20.000 personas, cuando fueron 70.000 las que se manifestaron.

Pero es que encima, la primera imagen que sale en la pantalla es la de un energúmeno pertrechado de pasamontañas que prende fuego a un contenedor. Y no os creáis que la cámara temblaba de temor ante tal salvajismo, toda la acción se desarrolló con una naturalidad extrema, vamos, que cualquiera diría que ya habían ensayado. Sobre las causas que habían motivado las manifestaciones, explicaciones vagas, y todas persuadiendo que aquello no tenía sentido ni razón y que los chavales estaban claramente manipulados.

E igual algo de razón no les falta, no me gusta ver a algunos (los menos) adolescentes liándose a la greña por las directrices ideológicas de un viejo anarquista desfasado, como tampoco me gusta ver cómo los profesores les alientan a la manifestación cuando, entre otras cosas, ven peligrar su remuneración. Pero esas dos posibles excepciones son tan marginales frente al justo grito de desesperación y rabia pacífica de los jóvenes que resulta denigrante que con tus impuestos financien la caja de los cuentos y la manipulación suprema.

¿En qué país vivimos? ¿Por qué no nos avergonzamos de ser como somos? Tras los brevísimos minutos, con parte de heridos policiales incluido, sobre Barcelona (apenas nombraron otras ciudades que también se solidarizaron con Valencia, 25 según las redes), doña Pepa Bueno, esa ínclita periodista, paradigma de la ética periodística, nos dio la buena nueva de que los bancos iban a ser tan buenísimos a partir de ahora, que aceptarían de buena voluntad la dación en pago. Y dio paso a dos entrevistas, a un marroquí al que el banco le había paralizado la subasta de su piso (a saber por qué causa) y a una chica de Barcelona (¡qué casualidad!) que le habían embargado el piso, pero el banco le había condonado la deuda (sin especificar la cantidad total) y encima había sido tan generoso de pagarle 2 meses de alquiler.

¡Qué bien! Eso sí, esos cientos que en ese mismo día, habían sufrido la codicia bancaria y habían sido embargados sin acuerdo alguno, a esos ni los nombraron.

Y digo yo que no mejora ni empeora la inteligencia por el hecho de que gobierne un partido u otro, PP o PSOE. Estos famosos y respetados periodistas de los medios de comunicación de España la intuición y la inteligencia suficiente como para descifrar las intenciones de quienes les dictan las noticias. Supuestamente son profesionales preparados para deducir la verdad o la mentira, la noticia objetiva y correctamente expresada, de la burda manipulación a través de lenguaje seductor y eufemístico. Entonces ¿por qué actúan así?, ¿por qué venden su dignidad de forma tan alarmante a cualquier jefecito político de turno?

Lo peor de todo es que esto que vemos a diario en la televisión no es más que el espejo de la sociedad que hemos construido. Desde el taller mecánico o la oficina bancaria, en todos los lugares hay “Pepas Bueno”, que son utilizados y ellos tragan, por tal de aparentar y ser/tener más, toda la mierda que les echen. Así nos va. O cambiamos nosotros, pero de verdad, o la explotación y humillación de unos pocos sobre muchos será eterna y la sufrirán también tus nietos y los nietos de sus nietos.

 

Francis Vaz

 

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