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Corinna no es una razón de Estado. Pero el Jefe del Estado es el Rey

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El expediente Picasso, redactado por el general de división Juan Picasso González -siguiendo órdenes de sus superiores en el Ejército- intentó desvelar los hechos acontecidos en la Comandancia General de Melilla en los meses de julio y agosto del año 1921.

Un desastre resucitado

Nos referimos al llamado Desastre de Annual, por cierto resucitado torpemente ahora por el Gobierno de Mariano Rajoy, nada más ser elegido presidente en los comicios del 20 de noviembre de 2012.  Tanto el ministro de Exteriores como el de Defensa se lucieron evocando un episodio más que lamentable.

 

Manejos turbios de Alfonso XIII

Debemos señalar que  aquel Desastre de Annual se cobró la vida de miles y miles de soldados y oficiales de las tropas  coloniales en Marruecos. La investigación del general Picasso llegó a destapar -aparte de graves errores militares que llevaron a los soldaditos españoles a la derrota y a la muerte- algunos negocios y manejos turbios que salpicaban al Rey Alfonso XIII y a otros personajes de la época.

 

Dictadura y República

Dos años después, y con el expediente Picasso recién aterrizado en el Congreso de los Diputados -concretamente ante una Comisión de Investigación Parlamentaria, en la que sobresalía el socialista Indalecio Prieto- el Rey quiso dar un carpetazo. Y lo dio cargándose la Constitución y nombrando al general Primo de Rivera jefe del Gobierno o, más exactamente, dictador. Con el tiempo, Alfonso XIII perdió finalmente la Corona y tuvo que exiliarse, medida que él mismo asumió de inmediato en un gesto que, todo hay que decirlo, le honró. Así surgió la II República.

 

Peligro de harakiri

O sea, que los Reyes de monarquías constitucionales, aunque gocen de no pocos privilegios, corren el peligro -si van más allá del sentido común y de los límites de la dignidad del cargo- de hacerse, antes o después, el harakiri.  En esta coyuntura empieza a encontras don Juan Carlos, nieto de Alfonso XIII. No es comparable, en todo caso, lo que pudo saberse del expediente Picasso con las correrías pasionales del actual Rey de España. Pero esas correrías serían disculpables, sin duda alguna, si hubieran sido y siguen siendo estrictamente amorosas. Allá cada cual con su vida personal.

 

Razón de Estado

Se preguntaba nuestra querida compañera de ELPLURAL.COM,  Ana Rodríguez, hace unos días y con acierto: “¿Es Corinna una razón de Estado?”. La respuesta podría ser la siguiente: “Corinna no es una razón de Estado, pero el Jefe del Estado es el Rey”. Y el Jefe del Estado ha de ser obviamente un político ejemplar, no un despilfarrador, que a su amiga entrañable le monta una mansión espléndida en el espacio natural de El Pardo. No lo pagó de su bolsillo, pero sí del bolsillo de los contribuyentes. El Rey es inviolable ante la Justicia, subraya la Constitución. Pero la Constitución no debe permitir los desafueros, si es que se confirman, del Jefe del Estado. Insistimos una vez más. El Rey ha de abdicar antes de que sea tarde. A la  Monarquía sólo la puede aún salvarla el Príncipe heredero, Felipe de Borbón. Y si no, la III República, como la mayoría de los Estados europeos.

 

Enric Sopena

 

 

Fuente: elplural.com

 

 

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