¿Alguna vez te has preguntado por qué ese restaurante de moda siempre parece funcionar como un reloj suizo, incluso cuando hay cola en la puerta? ¿O cómo es posible que un camarero sepa exactamente que un cliente es alérgico a las nueces antes de que este abra la boca? La respuesta no tiene nada que ver con la magia, ni siquiera con un sexto sentido desarrollado tras pasar años detrás de la barra, sino con una revolución silenciosa que está transformando poco a poco nuestros bares y restaurantes: la digitalización de la sala y la cocina.
Y si tú eres propietario de un bar o un restaurante, presta atención. Porque, hoy en día, el éxito de un negocio no solo depende de lo bien que se cocine, sino de la inteligencia con la que se gestione el local. Y para ello, hacen falta dos herramientas básicas: el TPV y el sistema de reservas.
Del «oído cocina» al dato en tiempo real
Hubo un tiempo en el que el manejo de un bar se basaba, fundamentalmente, en la intuición del dueño y en la habilidad y rapidez de los camareros. Sin embargo, el sector está cambiando drásticamente, hasta el punto de que los softwares TPV para restaurantes han dejado de ser simples «cajas registradoras» para convertirse en auténticos centros de mando.
Pero ¿sabes qué es lo que realmente ha cambiado? Para empezar, la movilidad. De hecho, es curioso observar cómo la imagen del camarero con el lápiz en la oreja y la libreta en el bolsillo está siendo sustituida por la del profesional con una tablet de mano. Este cambio, más allá de algo estético, es una cuestión de eficiencia operativa.
Porque cuando un camarero toma nota en un dispositivo móvil, la comanda se transmite instantáneamente a la pantalla de la cocina o de la barra, terminando así con las caminatas innecesarias, las letras ilegibles y, sobre todo, las «comandas fantasma» que nunca llegaban a su destino.
Además, estos sistemas permiten tener un control detallado del stock. De manera que, cada vez que se marca una caña o un solomillo, el sistema lo descuenta del inventario, permitiéndote saber, en tiempo real, qué productos son los más rentables y cuáles están cogiendo polvo en el almacén, con lo cual, al mismo tiempo, se reduce el desperdicio alimentario de forma drástica.
La ciencia de llenar el local sin morir en el intento
Pero si el TPV es el corazón del restaurante, el sistema de reservas es el cerebro que organiza el flujo de clientes. Para nadie es un secreto que, hasta hace algunos años, el teléfono no paraba de sonar y el jefe de sala tenía que hacer auténticos malabares con un plano de papel para encajar a los grupos. Hoy, en cambio, esa tarea la hace un algoritmo que optimiza el espacio de forma mucho más inteligente que cualquier humano bajo presión.
Lo mejor de estos sistemas modernos es cómo han conseguido reducir el impacto del temido no-show; es decir, de los clientes que reservan y luego no aparecen. Gracias a la automatización, el sistema envía recordatorios por SMS o email, e incluso permite establecer fianzas en días señalados, lo que ha provocado un cambio cultural en el sector. Ahora los clientes valoran más su reserva y tú tienes la seguridad de que la producción no se va a ir a la basura.
Como si fuera poco, un buen sistema de reservas, además de servir para apuntar nombres, permite crear una base de datos de tus clientes para saber sus gustos, alergias o si es su cumpleaños. Es la democratización del lujo: hoy, cualquier restaurante de barrio puede ofrecer un trato personalizado que antes solo estaba al alcance de los establecimientos con estrella Michelin.
¿Qué cambios reales están provocando estas herramientas en el sector?
Como te podrás imaginar, la implementación de este tipo de tecnologías está redibujando el mapa de la hostelería en España. Algunos de los cambios más curiosos y significativos son:
- La muerte de la «contabilidad creativa»: con un TPV moderno, todo queda registrado. Esto aporta una total transparencia y permite a los restauradores analizar sus márgenes de beneficio al céntimo.
- Mejora del clima laboral: al reducir los errores y los gritos por comandas mal entendidas, el estrés en la cocina disminuye. Y un equipo menos estresado es un equipo que cocina y cumple mejor con sus funciones.
- La experiencia del cliente es el centro: el tiempo que el camarero ahorra en paseos a la caja lo invierte en recomendar un vino o explicar un plato. De forma que la tecnología, paradójicamente, está haciendo que el servicio sea más humano y cercano.
- Rotación de mesas optimizada: estos sistemas son capaces de calcular cuánto tiempo tarda una pareja en cenar frente a un grupo de seis, permitiendo «doblar mesas» con una precisión que maximiza la facturación sin que el cliente se sienta presionado.
CEGID Revo: la vanguardia tecnológica a tu alcance
Llegados a este punto, si eres propietario de un local, probablemente te estés preguntando: «¿Por dónde empiezo?». Pero en un mercado saturado de opciones, es vital apostar por soluciones que no solo sean potentes, sino que también sean fáciles de usar. Y en esto no hay quien le gane a CEGID, la empresa líder en el desarrollo de soluciones de software de gestión en la nube (SaaS).
Por lo tanto, cualquier restaurante que quiera dar el salto al siglo XXI debe entonces considerar el ecosistema Revo, considerado el estándar de oro en la hostelería española por su robustez y sencillez. El mismo incluye programas como:
CEGID Revo XEF
CEGID Revo XEF es un software de gestión y punto de venta diseñado específicamente para las necesidades de la hostelería. Lo que lo hace especial es su interfaz intuitiva, diseñada para funcionar sobre dispositivos Apple (iPad e iPhone), lo que garantiza una estabilidad a prueba de bombas y una estética impecable en la sala. Con Revo XEF, puedes gestionar desde el stock de tu bodega hasta el diseño de tu carta de forma dinámica y sencilla.
CEGID Revo FLOW
Por otro lado, CEGID Revo FLOW es la herramienta más recomendada para gestionar reservas online. Se acabó el depender exclusivamente de las plataformas externas que te cobran altas comisiones. Con Revo FLOW, puedes volver a tener el control, al facilitar que los clientes reserven directamente desde tu web o redes sociales las 24 horas del día.
La magia de un local conectado
Pero la verdadera revolución ocurre cuando decides conectar ambas herramientas. Porque al integrar Revo XEF con Revo FLOW, ocurre algo maravilloso:
- Asignación inteligente: puedes recibir reservas y asignarlas automática o manualmente a las mesas que tienes configuradas en Revo XEF.
- Plano de mesas en vivo: desde el plano de mesas del TPV, tu jefe de sala puede acceder al estado de las reservas en tiempo real. Saber quién ha llegado tarde y qué mesa está pidiendo la cuenta y quedará libre para la siguiente reserva. Todo está a la vista.
- Control de los aforos: también podrás controlar en tiempo real cómo tu local se va llenando, evitando los cuellos de botella en la cocina y asegurando que cada cliente reciba su plato a tiempo.
Y no te preocupes, la hostelería siempre será un negocio de personas, de sabores y de hospitalidad. Pero para que el alma de un restaurante pueda brillar, necesitas una estructura sólida que la soporte. Esos son los modernos sistemas de gestión de restaurantes.
Si quieres que tu local deje de ser un caos para convertirse en una máquina de eficiencia y buenos momentos, invierte en un TPV para restaurantes de última generación y en un sistema de reservas profesional. De esa manera, estará comprando tiempo y tranquilidad. Porque, al final, la mejor tecnología es aquella que no se nota, pero que hace que todo salga perfecto.
