Nueva York: refrescos gigantes no, dónuts sí 18

Nueva York: refrescos gigantes no, dónuts sí

Hace tan solo un par de días nos encontramos con la noticia de que Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York, ha propuesto prohibir la venta de vasos gigantes de refrescos con la única intención de luchar contra la obesidad.

Cuando viajes a la ciudad de los rascacielos y compres tu entrada para ver un partido de la NBA, no podrá ser con un vaso de refresco tamaño XXL.

No es la primera vez que Michael Bloomberg prohíbe cosas que son insanas en su ciudad; a los restaurantes de comida rápida les obligó a no utilizar grasas trans, y a los fumadores les prohibió encender sus cigarrillos en parques públicos, piscinas, playas y lugares históricos..

No seré yo quien critique el afán de una autoridad, del calibre del señor alcalde, por conseguir neoyorkinos guapos, delgados y felices, cual Carrie con Manolos nuevos.

De hecho, yo me paso una hora y media diaria dedicada a luchar (en vano debo confesar) contra mi propia grasa corporal, en casa acabo de prohibir la entrada a los refrescos gaseosos, y a los alimentos con exceso de grasas.

Pero claro, que no le quiera criticar, no me va a impedir decir un par de cosas al respecto.

Si me pongo a pensar, puedo decidir dejar a un lado mi opinión personal y a pesar de creer que les está quitando a millones de personas la libertad de elegir si llevan una vida más o menos sana, y defender a capa y espada que el hombre esta actuando correctamente y que está haciendo lo mejor para todos, incluso sabiendo que sacrifica su popularidad y seguramente su continuidad en el cargo de alcalde.

Claro que me va a resultar una tarea muy difícil, sobre todo cuando al día siguiente de anunciar sus intenciones, el mismo alcalde declara el Día Nacional del dónut en Nueva York.

Por si fuera poco, para celebrarlo monta una fiesta en el parque Madison Square donde reparte gratuitamente más de 7.500 unidades, haciendo declaraciones como “una rosquilla no va a hacerte daño, con moderación la mayoría de las cosas están bien“.

Por lo menos el alcalde no es como Shaquille O’Neal y su afán de que la tierra es plana.

Fuente: directoalpaladar.com